miércoles, 15 de noviembre de 2006

Soy vuestro amigo Al Gore


He visto la película documental de Al Gore Una verdad incómoda y qué queréis que os diga, creo que es interesante. A pesar de que muchos de los datos que da son muy cuestionables, las informaciones son absolutamente ciertas. A mayor emisión de CO2, mayor efecto invernadero, que consiste en una opacidad de la atmósfera -no un engrosamiento, Al- que impide devolver a la atmósfera las radiaciones infrarrojas provocando un "efecto horno" -el calentamiento global- que eleva la temperatura media de la Tierra con las graves consecuencias de alteración del clima que todos conocemos y ya estamos sufriendo.

Al Gore aparece como un gurú de la nueva era y con afán de protagonismo. Le preocupa la desaparición de los glaciares y -cágate lorito- la desaparición de los polos y Groelandia. Pues bien, esto no debe ser utilizado para apoyar la causa de los pro-Estado. El propio capitalismo, sin trabas, da respuesta al cambio climático. Y ya lleva unos años haciéndolo. El consumidor ve como un valor añadido que sus producto contaminen menos, el papel reciclado y la energía renovable.

Puede que se necesiten regulaciones globales, como pasó con los CFCs. Pero que nadie utilice un problema que es de todos como excusa. La superpoblación que tanto preocupa a los bienintencionados no dejará de ser el eufemismo progresista para su racismo latente. Y las empresas malvadas del petróleo recordemos que son las primeras que invierten en I+D para desarrollar nuevas formas energéticas.

Además, sí creo que hay mucho alarmismo y que vamos por el buen camino. La sociedad se va concienciando a pasos agigantados y puede que se compren más 4x4 que nunca, pero estos ya tienen motores híbridos.

Alarmar y aterrorizar al personal con esta visión catastrofista no es bueno. Lo que parece que quiere Al Gore es presentarse ota vez a la presidencia. Pues va aviado.

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