martes, 26 de septiembre de 2006

La realidad del armamento de Hezbollah

Este grupo terrorista, espléndidamente financiado, no actúa en una guerra asimétrica contra Israel. No, señor. La guerra no puede ser asimétrica si la tecnología que emplean es equiparable a su contraparte.

Durante la primera quincena del mes actual -es decir, tras el alto el fuego-, Hezbollah ha desplegado un sofisticado sistema de artillería en el sur libanés. Se supone que la zona debe ser "limpiada" por los cascos azules. No creo que entreguen sonrientes material militar por valor de millones de dólares. Yo no lo haría.

Me refiero al AT-5 Spandrel (iraní) y a los sistemas rusos (vendidos por Siria a los terroristas), Kornet-E y Metis-M. Misiles antitanque que tienen la opción de ser cargadas sus cabezas de guerra con munición termobárica.

Estas armas termobáricas se distinguen de los proyectiles convencionales por no provocar un simple agujero en una pared y explotar su carga. No. Lo que hacen al explotar es incendiar el aire y causar una onda expansiva mucho mayor.

¿Por qué son tan terribles estas armas?

  1. Los edificios dejan de ser refugios y se convierten en trampas mortales.
  2. Anulan los beneficios de la protección corporal (tipo chaleco antibalas). Ya que esta aumenta la superficie sobre la que actúa la presión de la onda expansiva de la bomba. Provocando asfixia por inmovilización del tórax.
  3. Son armas no invasivas que producen heridas mucho peores, ya que ocasionan la detrucción de órganos internos y no simple traumatismos (como ocurre con la metralla).

Sabíamos que Estados Unidos e Israel ya emplearon estas armas -este último fue acusado de usar "armas químicas" (sic)-, pero ahora en manos de terroristas que practican guerrilla urbana, mucho me temo que la mortandad en Oriente Medio va a subir. Sí, aún más.

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